Veintidós días menos seis (por los fines de semana) hacen un total de 16 días trabajados en el mes de Septiembre. Dieciséis días que han dado para mucho: ordenar el almacén-caos, ocuparme de llamar a transportistas y proveedores, hacer una demostración (que fue media por la falta de práctica) de una grúa, conducir un mercedes, ver a gente agradable todos los días,... y entre tanto, estirar el poco dinero que me queda de lo que cobré en Julio. Tanto lo he estirado que he tenido que pedir prestado a uno de mis hermanos para poder ir a la despedida de mi primo y a la cena de monitores del día de antes. La despedida... bueno, tuvo sus momentos muy buenos, como la mañana en el paint-ball, jugando a que matar es divertido, con paella, cervezas y pacharán incluídos, lástima de café. Por la tarde momento relajante en casa, duchita y preparados para la noche, momento bueno que siguió como regular y acabó bueno, riéndonos a las siete y media de la mañana mientras volvíamos a casa. Detallo un poco (no hay que revelar todo) la noche: empezamos en el patio de mi primo, donde las novias de mis hermanos ya estaban casi acabando... el alcohol de la casa. De ahí fuimos a la pizzería, porque eso no es un restaurante, donde nos sirvieron unas papas en platitos de plástico, la cena en bandejas para que nosotros nos la repartiéramos (claro, como habíamos pedido lomo con patatas y pizza, había que compartir y costaba mucho sacarlo en platos desde la cocina...), el postre... bueno, tarrinas de helado, no estaba mal, y el café, igual que los chupitos, en vasitos de plástico. Lo mejor, las dos (o tres) chicas de la mesa de atrás, sombrero en el suelo, te lo recojo, risas,... -está casada y tiene dos hijos...- y qué, yo no he preguntado si quería sexo conmigo (ni yo ni a ella...). Después nos llaman -sea lo que sea, será en vaso de plástico- para que una chica nos hiciera unas risas, porque eso de "uy, se me ha olvidado una cosa" a mitad de actuación... en fin, que también se había caído la cortina que pusieron, así que no pasaba nada. Después a la discoteca, o eso creíamos, porque llegamos allí y a pesar de estar en lista nos querían hacer pagas 8€, así que uno dice que nos vayamos a Algemesí, que están de fiesta y nos consigue meter en una carpa gratis y con bebida gratis... y nos lo creemos, a pesar de saber que a las cinco de la mañana poco iba a haber. Llegamos allí y pagamos 3 y 5€, según si queríamos la entrada con o sin (no sin consumición, sino sin alcohol) y nos vamos sobre las seis y media hacia casa, que ya estaba bien. Al llegar a donde nos dejó el microbús nos echamos las últimas risas de la despedida con eso de "estoy borracho, pero así no tengo que llevar las bolsas de la bebida". Y el domingo amanecí a las tres de la tarde, y hoy a currar, y mañana más... y el viernes a ensayar, que el domingo que viene tenemos confirmaciones. Ah, me he metido como catequista, ya vorem. Un último apunte, salgo en una lista de "caminantes" y me parecía que debía ponerlo. Ahí queda.
Pura poesía: "Oh, Juliette, yo sé que te llamas Andrés".
1 comentarios:
a saber q es lo que te guardas q no quieres revelar....
por lo visto no pierdes el tiempo no? yo llevo tb un par de findes de no parar en casa y levantandome a las 3 de la tarde. estar con los colegas es lo mejor de este mundo de mierda.
yo tb fui catequista en mis tiempos mozos, pero es un camino que deje hace mucho ese del cristianismo y la parroquia y las reuniones los viernes. la verdad es q lo unico que echo en falta es ensayar guitarra los domingos por la mañana. puedo tocar en casa pero no es lo mismo.
con la edad voy viendo las cosas de otra manera y me doy cuenta que el motivo de mis adoraciones ha cambiado y me gusta el cambio.
oye, q rollacos te cuento ultimamente, pero bueno ya q lo he escrito no lo voy a borrar no?
Hay poco rock n' roll
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